Existimos para cerrar una brecha. El conocimiento financiero no debería ser privilegio de unos cuantos. Trabajamos para que sea accesible para todos.
La reinserción es difícil. Las personas que egresan de centros penitenciarios enfrentan retos prácticos enormes: encontrar trabajo, reconectarse con la familia, establecer una rutina estable. El manejo del dinero está en el centro de todo eso. Y sin embargo, el acceso a educación financiera básica dentro de estos centros ha sido históricamente limitado.
Sin una cuenta bancaria, recibir un salario se complica. Sin saber cómo presupuestar, incluso un ingreso pequeño puede desaparecer rápidamente. Sin conocer los programas gubernamentales que existen, las personas pierden apoyos a los que tienen derecho.
Trabajamos directamente en esa brecha. Nuestros talleres van adentro. Van al encuentro de las personas donde están, antes del egreso, para que los participantes tengan tiempo de prepararse, hacer preguntas y construir un plan.
Tres compromisos que dan forma a cómo diseñamos, impartimos y evaluamos nuestro trabajo.
Cada módulo está construido en torno a situaciones reales. No enseñamos teoría por el solo hecho de enseñarla. Si un participante no puede aplicarlo la semana siguiente al egreso, reconsideramos si pertenece al plan de estudios.
Nuestros facilitadores están capacitados para trabajar con adultos de distintos niveles educativos. Las sesiones usan lenguaje sencillo, apoyos visuales y discusión grupal para que el contenido sea accesible para todos en el salón.
Somos una organización sin fines de lucro. No otorgamos préstamos, vendemos productos financieros ni recibimos comisiones de ninguna institución. Nuestro único interés es el resultado educativo de cada participante.
Ingresar a un centro penitenciario requiere coordinación, confianza y acuerdos institucionales. Así funciona nuestro proceso desde la base.
Establecemos acuerdos formales con las administraciones de los centros penitenciarios y de reinserción social. Esto garantiza que nuestros facilitadores puedan ingresar de manera regular y que los participantes cuenten con un entorno de aprendizaje consistente y seguro.
Nuestro coordinador de programas desarrolla y actualiza el contenido de los talleres con base en la retroalimentación de los participantes, los cambios en los programas gubernamentales y las herramientas financieras disponibles en México. El plan se revisa de forma periódica.
Facilitadores capacitados conducen las sesiones en grupos pequeños, fomentando las preguntas y la discusión. Los talleres son voluntarios. Nadie está obligado a asistir, y la participación siempre se da en los propios términos del participante.
Recopilamos retroalimentación después de cada ciclo de talleres para entender qué está funcionando y qué necesita ajuste. Nuestro objetivo es la mejora continua, no un programa fijo que nunca cambie.
La Fundación Zysvhari es una organización social sin fines de lucro. No ofrecemos, gestionamos ni facilitamos préstamos ni ningún otro producto financiero. Todos los talleres son gratuitos para los participantes. No recibimos comisiones ni honorarios de referencia de ninguna institución financiera. Nuestro propósito es educativo, y nada en nuestros programas debe interpretarse como asesoría financiera ni como oferta de productos.
Construimos esta fundación sobre un conjunto de valores que no son carteles aspiracionales en una pared. Determinan cómo contratamos, cómo diseñamos programas y cómo interactuamos con cada persona a la que servimos.